El pasado lunes, el Consejo de Ministros aprobó un nuevo cuadro macroeconómico para los próximos años que eleva cuatro décimas la previsión de crecimiento del PIB español para 2026, hasta el 2,6%. La cifra es relevante porque servirá de base para elaborar los Presupuestos Generales de 2027, pero también porque contrasta llamativamente con lo que dicen el resto de organismos que siguen la economía española: el FMI estima un 2,1%, el Banco de España un 2,3% y la OCDE un 2,2%.
Por qué hay tanta diferencia entre las previsiones
Una diferencia de medio punto en una previsión de PIB puede parecer pequeña, pero en términos de política económica es significativa: implica más recaudación fiscal, más margen de gasto y un relato político diferente. Los motivos por los que el Gobierno es más optimista que los organismos internacionales son varios.
El primero es el momento en el que se hicieron las estimaciones. El Banco de España y el FMI cerraron sus últimas revisiones antes de que se anunciara el acuerdo provisional de alto el fuego con Irán a mediados de junio, que alivió la presión sobre los precios del petróleo. El Gobierno, en cambio, ha incorporado ese factor en su cuadro macro, argumentando que despeja algunos de los riesgos bajistas más importantes.
El segundo es el dato del segundo trimestre, que parece haber sido mejor de lo esperado. La economía española creció un 0,6% en el primer trimestre (dato del INE), resistiendo el golpe de la guerra en Irán, y los indicadores del segundo trimestre apuntan a una aceleración.
El tercero, que conviene decirlo con transparencia, es que los Gobiernos tienden a ser más optimistas en sus previsiones que los organismos independientes, porque esas cifras tienen consecuencias políticas directas: sirven para justificar los Presupuestos y para el relato electoral.
Qué dice el cuadro macro sobre el empleo y los salarios
Más allá del titular del PIB, el cuadro macroeconómico del Gobierno incluye previsiones que afectan directamente a tu economía doméstica:
| Indicador | Previsión Gobierno 2026 |
|---|---|
| Crecimiento del PIB | +2,6% |
| Consumo privado | +2,8% |
| Consumo público | +1,8% |
| Inversión (FBCF) | +5,0% |
| Exportaciones | +1,6% |
| Importaciones | +2,9% |
| PIB nominal | +5,5% |
| Tasa de paro 2026 | 9,9% |
| Tasa de paro 2029 | 8,5% |
El consumo privado creciendo al 2,8% sugiere que los hogares seguirán gastando con relativa confianza, aunque este dato hay que leerlo en relación con la inflación: si los precios suben más que los salarios reales, el crecimiento del consumo se explica por deuda o por el ahorro acumulado, no por un aumento genuino del poder adquisitivo.
La conexión con el Euríbor y tu hipoteca
El PIB y el Euríbor están más conectados de lo que parece. Un crecimiento económico robusto en España implica más empleo y más presión inflacionaria, lo que complica al BCE la tarea de bajar tipos. Si la economía española crece al 2,6% mientras la inflación de la eurozona se mantiene por encima del 2,5%, el argumento para que el BCE recorte tipos en septiembre se debilita.
En la práctica, para quien tiene una hipoteca variable, un PIB fuerte en España es ambivalente: bueno porque implica más empleo y, potencialmente, más poder de negociación salarial; malo porque alarga el tiempo que el Euríbor permanece elevado antes de que el BCE empiece a bajar tipos de forma sostenida.
El consenso de analistas sigue apuntando a que el Euríbor no bajará de forma significativa hasta 2027, cuando Caixabank Research lo sitúa en el entorno del 2,26%. Hasta entonces, quien revise su hipoteca en 2026 lo hará con el índice cerca del 2,8%, como hemos visto en los últimos meses.
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